Christian Ebere rompió el silencio y reveló los detalles ocultos detrás de su fichaje con Cruz Azul, el club de Nicolás Larcamón. El delantero confesó que su llegada no fue una casualidad, sino el fruto de una investigación profunda sobre la grandeza del escudo antes de dar el “sí” definitivo. “Ya conocía al equipo, además me hablaron bien de Cruz Azul, estoy contento de estar acá” 💬, expresó con total sinceridad, confirmando que la fama de la Máquina trasciende fronteras.
Su seguridad al aceptar el reto de mudarse a México nació de conversaciones privadas con ex compañeros que militaron en La Máquina, Rómulo Otero y Gonzalo Carneiro, ahora en Nacional. Según se supo, esos contactos fueron determinantes para que Ebere no dudara ni un segundo en aceptar la oferta económica y deportiva, llegando con una idea clarísima sobre la exigencia diaria y el prestigio que rodea al escudo en la Liga MX. El artillero se siente respaldado por la historia, pero lo que confesó sobre su estado físico actual fue lo que todavía resultó más preocupante para el cuerpo técnico.
La investigación que precedió al fichaje
El proceso de reclutamiento de Christian Ebere incluyó una revisión exhaustiva de los logros y la cultura de Cruz Azul. El delantero explicó que, antes de firmar, estudió partidos históricos, analizó la filosofía de juego de Larcamón y escuchó testimonios de jugadores que habían vivido la experiencia azulista. “Me hablaron bien de Cruz Azul, la pasión de la afición y la exigencia del club son únicas”, afirmó, subrayando que la decisión fue más que un simple contrato, fue una alineación de valores.
Además, los contactos con Otero y Carneiro le ofrecieron una visión interna del ambiente en la Noria, describiendo la disciplina y el compromiso que se esperan de cada jugador. Esa información le dio la confianza necesaria para firmar, sabiendo que contaba con un respaldo sólido tanto dentro como fuera del campo. La directiva, al conocer estos antecedentes, vio en Ebere a un refuerzo que llegaba con la mentalidad adecuada para afrontar los retos de la temporada.
El reto de la altura y la adaptación física
Uno de los mayores obstáculos que enfrenta el nigeriano en la Ciudad de México es la altitud. Con más de 2 240 metros sobre el nivel del mar, la capital ha puesto a prueba su resistencia durante los primeros entrenamientos bajo las órdenes de Larcamón. “Me tengo que adaptar a la altura, solo había jugado así en Bolivia, estoy mejorando día a día”, admitió, reconociendo que la falta de oxígeno le ha pasado factura. El cuerpo técnico trabaja a marchas forzadas para ponerlo a punto, diseñando rutinas específicas que le permitan recuperar su nivel físico óptimo.
A pesar de la dificultad, Ebere ha mostrado una actitud incansable, entrenando con disciplina y sin poner excusas. El DT valora positivamente su disposición, considerándolo una pieza fundamental para complementar el ataque junto a Toro Fernández y Nicolás Ibáñez. La potencia física del delantero es vista como una herramienta letal para los segundos tiempos, donde la velocidad puede marcar la diferencia ante defensas cansadas. Su adaptación progresiva a la altura promete que pronto será una amenaza constante en el frente ofensivo.
La ambición de ser campeón y dejar huella
Para cerrar con broche de oro sus declaraciones, el atacante no ocultó la ambición que lo trajo al fútbol mexicano y puso la mira en el trofeo máximo. “Vengo a Cruz Azul con la mentalidad de ser campeón, es un club que te exige ganar títulos y estoy listo para ese desafío”, sentenció el nigeriano, dejando claro que su llegada no es para pasar desapercibido, sino para dejar una marca imborrable en la historia del club. Esa mentalidad ha resonado con fuerza en el vestuario, contagiando una actitud ganadora en un momento clave de la temporada.
La afición recibió este mensaje con entusiasmo, viendo en Ebere a un jugador que entiende perfectamente la obligación histórica de la institución. Para él, la gloria colectiva es el único camino para validar el esfuerzo de su adaptación al fútbol azteca. Su presentación en sociedad, acompañada por Gerardo González, marcó el inicio de una nueva etapa que promete emociones y, si todo sale según lo planeado, muchos títulos para la Máquina.
Datos clave
- Christian Ebere llegó a Cruz Azul tras recibir información de ex compañeros Rómulo Otero y Gonzalo Carneiro.
- La principal dificultad física es la altitud de la Ciudad de México, que está trabajando con el cuerpo técnico para superar.
- El delantero tiene la meta clara de ser campeón y dejar una huella histórica en el club.


















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