El equipo de Chivas se encuentra actualmente concentrado en Isla de Navidad, donde el trabajo no se detiene ni un segundo mientras buscan ponerse a punto para el Apertura 2026. Bajo las órdenes de Gabriel Milito, el plantel atraviesa una etapa de preparación marcada por una exigencia física extrema, diseñada específicamente para que los jugadores puedan mantener un ritmo frenético durante todo el campeonato. La idea del estratega argentino es clara: quiere un equipo que presione constantemente y que todos sus elementos se involucren en labores defensivas y ofensivas sin descanso ⚽.
Este nuevo estilo de juego requiere una condición atlética superior a la media, algo que el cuerpo técnico tiene muy presente en cada jornada. La disciplina impuesta por Milito busca transformar por completo la resistencia de los futbolistas, asegurando que el Rebaño Sagrado sea un conjunto capaz de asfixiar a sus rivales desde el silbatazo inicial. Los jugadores han entendido que no hay espacio para la relajación si quieren ganarse un puesto en el once titular durante esta campaña que promete ser sumamente competitiva 🔥.
El secreto detrás de los chalecos de Milito
Lo que realmente ha captado la mirada de los seguidores rojiblancos son los curiosos ejercicios con chalecos lastrados que el equipo utiliza en sus sesiones diarias. En redes sociales, los aficionados ya los han apodado como los “chalecos de Milito”, debido a que se han vuelto el sello distintivo de esta pretemporada. Estos accesorios, que cargan un peso aproximado de entre 10 y 12 kilogramos, son la herramienta clave para elevar la intensidad y potenciar las capacidades físicas de los futbolistas sin alterar su técnica natural de movimiento.
La ciencia detrás de este método es bastante específica: el peso se distribuye de manera uniforme sobre el torso, lo que obliga al cuerpo a desarrollar una mayor fuerza muscular y una estabilidad superior en el área del core. Al trabajar con esta carga extra, los jugadores mejoran notablemente su capacidad aeróbica, preparándose para las demandas de alta intensidad que el sistema de juego de Gabriel Milito exigirá una vez que ruede el balón en el torneo oficial 🏋️.
El impacto positivo en la velocidad del equipo
Una vez que los futbolistas se retiran los chalecos para iniciar los trabajos con balón y los ejercicios tácticos, el beneficio se vuelve evidente de inmediato. Al quitarse el peso adicional, el cuerpo experimenta una sensación de ligereza y velocidad aumentada, lo que permite que los movimientos sean mucho más explosivos durante la práctica. Esta metodología de entrenamiento engaña al organismo para que se adapte a condiciones de alta presión, resultando en una agilidad mucho mayor cuando llega el momento de la competencia real.
Sin embargo, no todo ha sido sencillo para los nuevos integrantes del club en esta etapa. Jordan Carrillo y Kevin Castañeda han sido los rostros del sufrimiento durante los primeros días de trabajo, pues han tenido que esforzarse al máximo para seguir el ritmo impuesto por el cuerpo técnico. A pesar de haber padecido las pesadas sesiones, ambos jugadores se están integrando poco a poco al nivel físico del resto del plantel, demostrando que adaptarse a la intensidad de Chivas no es tarea fácil para nadie 🏃.
Datos clave
- El equipo realiza su pretemporada en Isla de Navidad bajo un esquema de alta exigencia física.
- Los chalecos utilizados por el plantel pesan entre 10 y 12 kilogramos para mejorar la resistencia y explosividad.
- Jordan Carrillo y Kevin Castañeda son dos de los jugadores que más han resentido la carga de trabajo inicial.




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