El Club Deportivo Guadalajara está encendiendo las alarmas en la Liga MX con un inicio arrollador en el Torneo Clausura 2026. Cuatro partidos, cuatro triunfos: una racha que no se veía en el Rebaño Sagrado desde hace más de una década. 🚀 Los aficionados ya sueñan con el título, pero hay un recuerdo incómodo que acecha desde el pasado: un gran arranque no siempre garantiza gloria al final.
Lo que está haciendo Chivas en este 2026 no es casualidad ni suerte. Cada partido ha sido una declaración de intenciones: solidez defensiva, contundencia ofensiva y una actitud ganadora que parecía perdida. Jugadores como Isaác Brizuela y Alejandro Mayorga han sido claves, pero el verdadero motor es el trabajo colectivo. Sin embargo, hay un dato histórico que pone los pies sobre la tierra: ya vivimos esto antes… y no terminó como todos queríamos.
Un inicio glorioso, una historia que duele
El último precedente claro de un comienzo tan perfecto fue en el Torneo Bicentenario 2010, cuando Chivas también ganó sus primeros cuatro partidos. Ese equipo, dirigido por Ricardo La Volpe, mostraba una ambición feroz y terminó la Fase Regular como sublíder del certamen. Era un plantel con nombres como Javier Hernández, Darío Benedetto y Juan Pablo Rodríguez, que generaba ilusión de campeonato. Pero la Liguilla fue otra historia.
A pesar del gran desempeño en la fase regular, el Rebaño Sagrado cayó en Cuartos de Final frente a Monarcas Morelia, un equipo que supo aprovechar los errores y neutralizar el ímpetu de Guadalajara. La eliminación fue un golpe duro. “No alcanzó con el buen inicio, faltó contundencia en los momentos clave”, dijo en su momento el técnico argentino. Y es que, en la Liga MX, el camino al título no se gana en las primeras jornadas, sino en los partidos de eliminación directa.
La ironía del destino: el campeón que empezó mal
Mientras Chivas brillaba en 2010, hubo un equipo que arrancó el torneo casi en crisis: los Diablos Rojos del Toluca. En sus primeras cuatro fechas, no ganaron ni un solo partido. Tres empates y una derrota los dejaron en zona baja. Nadie los veía como candidatos. Pero algo cambió. Con el paso de las jornadas, encontraron su ritmo, se consolidaron y, cuando más importaba, dieron el paso al frente.
Y aquí está la gran ironía: mientras Chivas se quedó en el camino, fue precisamente Toluca el que levantó el trofeo del Bicentenario 2010. Un campeón que no empezó como líder, pero que supo madurar en el momento exacto. Esa historia es un recordatorio claro: en el fútbol mexicano, el inicio es importante, pero no lo es todo. La consistencia, la capacidad de reacción y el manejo del estrés en la Liguilla marcan la diferencia.
Hoy, con Chivas repitiendo ese inicio ideal, los paralelismos son inevitables. ¿Será esta vez distinto? ¿Podrán los rojiblancos evitar el fantasma del 2010 y convertir su buen arranque en un título? El tiempo lo dirá, pero lo cierto es que el Rebaño ya no juega por puntos: juega por redención.
Datos clave
- Chivas suma cuatro victorias consecutivas en el Clausura 2026, su mejor arranque en más de diez años.
- En el Bicentenario 2010, Chivas también ganó sus primeros cuatro partidos, pero fue eliminado en Cuartos por Monarcas Morelia.
- El campeón de aquel torneo fue Toluca, que comenzó con tres empates y una derrota en las primeras cuatro fechas.




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