El Club América vivió una de esas decisiones que la afición celebra antes de que arranque el torneo, y que después se vuelve tema de conversación en cada esquina del Nido. La ruptura con Igor Lichnovsky parecía inevitable después de su grave lesión de ligamento cruzado, y la expectativa de que el defensor andino volviera a brillar se desvaneció rápidamente ⚽.
Aun cuando el jugador quedó fuera de los planes técnicos, su salario seguía fluyendo como si estuviera en la cancha, lo que generó un malestar creciente entre los seguidores y la directiva. La directiva optó por apartarlo, pero el problema seguía latente en la nómina: aunque no jugara, el cheque seguía saliendo puntualmente de las arcas de Coapa 💸.
El adiós inesperado del defensa chileno
En las últimas horas se confirmó el “milagro” administrativo que todos esperábamos: Igor Lichnovsky abandona definitivamente el Nido para emprender una aventura en el fútbol de Turquía. La noticia llegó de manera sorpresiva pero necesaria, y la directiva oficializó su salida con la rapidez que la situación exigía. Este movimiento no solo libera un espacio en el vestidor, sino que representa un respiro económico brutal para la institución, que dejará de pagar un salario “europeo” a un activo que ya no contaba para el cuerpo técnico 🇹🇷.
El fichaje turco llega en el momento justo, pues el club había estado buscando una solución para cortar un gasto que se había convertido en un lastre. La partida del chileno permite a Águilas reorientar recursos y enfocarse en reforzar áreas que realmente aporten al proyecto deportivo. Además, la salida de Lichnovsky abre la puerta a nuevos talentos que puedan competir por un puesto en la defensa, revitalizando la competencia interna.
El golpe al bolsillo del Nido
Aunque los contratos suelen guardarse bajo llave, el impacto financiero es evidente. Según datos del portal especializado Salary Sport, los emolumentos de Igor Lichnovsky en América oscilaban entre los 700,000 y el millón de dólares anuales. Estamos hablando de un sueldo que superaba fácilmente los 10 millones de pesos por temporada, una cifra insostenible para un jugador borrado 📈.
El negocio es redondo porque al chileno todavía le restaba un vínculo largo. Su contrato abarcaba todo el 2026 y la mitad del 2027; es decir, al América le quedaban por pagar cerca de 17 meses de sueldo. Al concretarse su marcha al fútbol turco, la directiva se ha ahorrado íntegramente este compromiso financiero, evitando un gasto que habría drenado recursos críticos para la plantilla.
Lo que queda para el plantel y la afición
El saldo final es una victoria para las finanzas del club. Se estima que las Águilas han dejado de gastar más de 13 millones de pesos garantizados en un jugador que ya no aportaba en la cancha. Mientras Igor busca renacer en Europa tras su paso por el Porto, en las oficinas de Coapa celebran haber soltado un lastre millonario justo a tiempo 🎉.
Para la afición, la noticia genera una mezcla de alivio y curiosidad. Por un lado, se celebra la eliminación de un gasto excesivo; por otro, surge la expectativa de ver cómo el equipo reestructura su defensa sin la sombra de un salario inflado. Los seguidores ahora esperan que los recursos ahorrados se traduzcan en fichajes estratégicos que impulsen al América a pelear por el título en la próxima temporada.
Datos clave
- Igor Lichnovsky dejó de cobrar entre 10 y 13 millones de pesos al año.
- El contrato del defensor chileno se extendía hasta finales de 2027, con 17 meses pendientes.
- La salida a Turquía representa un ahorro de más de 13 millones de pesos para el Club América.

















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